
Lograr la cantidad adecuada de radiación UV
Miren, no estamos aquí para venderles simples lámparas UV de mercurio que puedan reemplazarse cuando la anterior se daña. Eso sería demasiado simple. Estamos aquí para ayudarles a determinar las condiciones óptimas para el proceso de curado, así no tendrán que adivinar. Si realizan impresiones a alta velocidad o trabajan con textiles, saben bien los problemas que eso conlleva. Un minuto todo está perfecto, y al siguiente, la superficie queda pegajosa y no se seca. Por lo general, todo se reduce a dos factores: la longitud de onda de la radiación y el calor generado.
La parte científica (explicada de manera sencilla)
Las lámparas de mercurio funcionan creando un arco eléctrico en el vapor de mercurio. Lo importante desde el punto de vista técnico es la longitud de onda, especialmente esos picos de 254 nm y 365 nm. Es eso lo que hace que los fotoiniciadores cumplan su función. Si la tinta necesita curarse en profundidad, podemos ajustar la potencia y la presión. Una mayor potencia significa mayor intensidad. Eso significa que la línea de impresión funciona más rápido. Más dinero, menos tiempo. Pero hay un problema: más potencia también significa más calor infrarrojo. Si imprimen sobre materiales que se derriten o se deforman fácilmente, tendremos que equilibrar esa potencia con rodillos refrigerados o sistemas de enfriamiento por aire. No querrán que su material se arrugue como una hoja seca.
Asegurarse de que la lámpara funcione correctamente
Una lámpara sofisticada es inútil si no encaja en su máquina. Nosotros nos encargamos de configurarla de tal manera que pueda colocarse directamente en su lugar. No necesitan pasar el fin de semana reparando todo el sistema de balasto. Ya sea que necesiten un tipo específico de vidrio de cuarzo para permitir que más radiación UV pase, o recubrimientos especiales para controlar el ozono, lo fabricamos de forma que se adapte perfectamente a sus necesidades. Simplemente funciona.
Optimizar el proceso
Nos gusta considerar todo el ciclo, no solo la lámpara en sí. Verificaremos la distancia entre la lámpara y el material. Si está demasiado lejos, la superficie no se curará. Si está demasiado cerca, quemaremos el producto. Y si observan que algunas partes del material se curan mientras otras no, suele ser un problema de alineación o porque la lámpara ya está vieja. Las lámparas se desgastan con el tiempo. Nosotros les ayudaremos a controlar ese deterioro para que puedan reemplazarlas antes de que disminuya la calidad de sus productos.