
¿Por qué hacemos todo nosotros mismos?
Seamos honestos: encontrar un proveedor de lámparas suele ser un verdadero dolor de cabeza. Uno se ve obligado a elegir entre aquellos que venden productos de mala calidad a un precio bajo, o aquellas empresas de alta gama que cobran una fortuna simplemente porque tienen una marca prestigiosa. Decidimos dejar de jugar ese juego. En lugar de eso, nos encargamos de todo nosotros mismos. Nos ocupamos de todo, desde obtener el cuarzo en bruto hasta el proceso final de soldadura de los electrodos. Sin intermediarios, sin precios ocultos, y sin situaciones en las que el fabricante no sabe realmente qué necesita el cliente. Así, obtienes una lámpara de mejor calidad a un precio justo.
Lograr la correcta emisión de luz UV
La luz UV no es algo que funcione igual para todos los casos. Si lo que quieres es endurecer una superficie, necesitas ondas cortas. Pero si deseas curar algo en profundidad, necesitas ondas largas. El verdadero secreto radica en la relación entre vatios y longitud de onda. Si esta relación no es adecuada, aparecerán “puntos fríos” en la superficie tratada; es decir, zonas donde el producto no se cura adecuadamente. Es frustrante y desperdicia tiempo. Nosotros diseñamos nuestros tubos de tal manera que la luz sea uniforme desde un extremo al otro. Sin lagunas, sin sorpresas.
Los materiales que utilizamos (y por qué son importantes)
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza. ¿Por qué? Porque el vidrio barato bloquea literalmente las longitudes de onda por las cuales estás pagando. Es como comprar una ventana y luego pintarla de gris. También podemos añadir recubrimientos especiales si es necesario ajustar el espectro de luz, o si el entorno en el que se utiliza la lámpara es propenso a sustancias químicas. Un consejo rápido: presta atención al calor generado por las lámparas. Las lámparas de alta potencia se calientan mucho. Si los ventiladores de enfriamiento no son suficientes, el cuarzo se deteriorará y los electrodos se quemarán demasiado rápido. Es una solución sencilla, pero te evita tener que reemplazar las lámparas cada pocas semanas.
Reemplazar las lámparas
Nadie quiere pasar su sábado reparando los componentes eléctricos de las lámparas. Por eso mantenemos nuestros conectores estandarizados. La mayoría de las veces, nuestras lámparas son reemplazables directamente en los equipos industriales. Solo hay que sacar la lámpara antigua, colocar la nueva y listo. Te damos los valores exactos de voltaje y amperaje, así que puedes conectarlas sin preocuparte de que se rompan los fusibles o se produzcan sobretensiones. En nuestra fábrica, nos preocupamos por los detalles más pequeños: como el diámetro exacto del tubo y la precisión en el llenado de gas. Puede parecer tedioso, pero es lo que hace que la lámpara funcione correctamente y dure más tiempo.